La Línea Central: concepto y ejercicios

Uno de los beneficios de reunirse con otros grupos de esgrima histórica es el intercambio de ideas e interpretaciones que te permite reconsiderar ciertos puntos de gran importancia que en ocasiones dejamos de lado o que simplemente no hemos logrado incorporar a nuestra esgrima dado que no le hemos prestado la importancia pertinente pese a ser elementos esenciales para el arte. Tras el evento “Acero de Aconcagua 2019” llevado a cabo el pasado mes de julio en la ciudad de San Felipe, en Chile, una de las compañeras de mi grupo tuvo la fortuna de permanecer un par de días más con algunos miembros de la Sociedad de esgrima histórica de Aconcagua y el Círculo de Esgrima Histórica Cruz del Sur, quienes muy amablemente le impartieron algunas lecciones de gran valor, y la referida a la importancia de la línea central cae precisamente dentro de estas “cuestiones descuidadas”.

De manera resumida, la línea central es aquella línea imaginaria que puede trazarse entre dos esgrimistas, y que describe la ruta más corta para conectar un ataque contra el oponente; asimismo, esta no es una línea estática, sino más bien dinámica, pues va cambiando a medida que los cuerpos de los esgrimistas se van moviendo. Este concepto es de mucha importancia, ya que para que un corte sea efectivo éste necesariamente deberá cubrir la línea central si deseamos mantenernos a salvo, es decir, si deseamos que nuestro corte alcance a nuestro enemigo al tiempo que nos protegemos de una espada. Por ejemplo, imaginemos una situación en la que dos esgrimistas se encuentran en Zufechten (el punto en el cual dos oponentes “solo tienen que dar un paso” para poder alcanzar al otro con un golpe). Si ambos esgrimistas lanzan un corte dirigido hacia el rostro del otro de tal forma que pase por la línea central, el resultado sería que las espadas se interceptarían en el aire manteniendo a los dos esgrimistas a cubierto. Este es una especie de “punto neutro”: los cortes tenían la intención de alcanzar a su objetivo (de haber continuado el rumbo sin la interrupción de la espada del oponente, el corte habría acertado), pero ya que las hojas de sus espadas han cruzado la línea central, ambos esgrimistas se encuentran protegidos del ataque del oponente. Esta situación es ilustrada en varios tratados y con distintas armas, y es de hecho el punto de partida de una gran parte de las técnicas explicadas tanto por los maestros de la tradición alemana como de la tradición italiana:

Jörg Wilhalm Hutters kunst zu Augspurg (Cgm 3711), folio 02r.
Fior di Battaglia (MS Ludwig XV 13), folio 25r.
Paulus Kal Fechtbuch (Cgm 1507), folio 53r.


Ahora bien, cabe preguntarse; ¿qué es lo que ocurriría si los esgrimistas ignoran esta línea central? Un doble golpe, por supuesto. Imaginemos una situación partiendo desde Zufechten en la que, asumiendo que ambos esgrimistas son diestros, lanzar un corte muy “abierto” hacia el rostro del oponente, es decir, muy a la derecha de la línea central. El resultado es obvio: las espadas simplemente no se interceptan, y los dos esgrimistas recibirían el golpe de lleno en el rostro. Por otro lado, si los dos esgrimistas lanzan un golpe muy “cerrado”, esto es, muy a la izquierda de la línea central, las espadas se interceptarían, claro, pero ninguno estaría amenazando al otro ya que los dos estarían “yendo por la espada” en vez de ir por el objetivo (el cuerpo del oponente): si los cortes hubieran continuado el rumbo sin la interrupción de la espada del oponente, lo más probable es que el golpe habría dado en el aire, por lo que ni siquiera habría sido necesario bloquear ese ataque en primer lugar.

Esto deriva en una de las máximas sobre el control de la línea central: el esgrimista que tenga mayor control sobre la línea central será capaz de realizar las técnicas con mayor efectividad. Pero por el momento, vamos a centrarnos en lo básico, lo cual consiste en saber efectuar cortes cubriendo la línea central.

El primer paso: efectuar un buen corte. Partiendo de Vom Tag, y asumiendo que el esgrimista es diestro, lanzaremos un Oberhau hacia un oponente (primero al aire, pero luego será necesario lanzarlo a un compañero que esté usando una careta) la espada deberá ponerse en movimiento antes del resto del cuerpo: la hoja estará pivoteando sobre el pomo hacia adelante, la punta dirigida al rostro del oponente siguiendo una trayectoria diagonal, las manos y brazos luego se extenderán hasta el punto en que la guardia o arriaz apunte al centro mismo pecho del oponente; en ese mismo instante, giraremos la cadera y avanzaremos con la pierna derecha, de tal forma que la punta impacte al mismo tiempo que el pie derecho toque el suelo. Paso a paso, esto sería:


1) La espada pivotea sobre el pomo hacia adelante.
2) Las manos y brazos se van extendiendo detrás de la espada.
3) La guardia o arriaza deberá apuntar al centro mismo del pecho del oponente.
4) La cadera gira y la pierna trasera avanza hacia adelante, y terminamos de extender los brazos.
5) La punta impacta al tiempo que el pie derecho toca el suelo.

A continuación, veremos un par de drills básicos a practicar en parejas que nos enseñaron a mi compañera y a mí:


A) Dos esgrimistas, “A” y “B”, se pondrán el uno delante del otro. “A” efectuará el corte, pero no lo dirigirá a “B”, sino que lo lanzará al aire, por lo que “B” estará fuera de distancia (“A” puede utilizar la altura a la que se encuentra el rostro de “B” como referencia para realizar sus Oberhauen). “A” empezará lanzando un Oberhau, primero de forma lenta, y “B” juzgará si el corte está cruzando la línea central o si es demasiado abierto o cerrado, si la postura y estructura del cuerpo es correcta, si el pie aterriza antes que el corte, etc. “A” repetirá los Oberhauen hasta alcanzar mayor velocidad y precisión.


B) Esta vez, los dos esgrimistas se pondrán careta, guantes, y de ser posible una chaqueta de esgrima. “A” lanzará cortes desde Zufechten dirigidos al rostro de “B” (los golpes deben tener la intención de conectar), y “B” lanzará una estocada desde una guardia media (Pflug o Langenort) o una guardia baja (Alber) al rostro de “A” al mismo tiempo. “A” probará cortes que cubran la línea central, pero también intentará algunos cortes más cerrados o abiertos para así también poder observar qué es lo que ocurre cuando no cubre la línea central. Lo que probablemente ocurrirá es:

  1. Si el golpe cruza la línea central y el cuerpo mantiene una estructura estable, el corte de “A” desviará la estocada de “B” e impactará en la careta de “B” sin que “A” esté recibiendo la estocada de “B”.
  2. Si el golpe es demasiado abierto, “A” recibirá la estocada de “B” en la careta, y “B” recibirá el golpe de “A”.
  3. Si el golpe es muy cerrado, las hojas de “A” y “B” simplemente chocarán sin amenazar a ninguno de los dos.

Sugiero practicar este drill tantas veces como sea necesario, con un mínimo de 10 repeticiones cada uno, y ensayando con distintos compañeros de práctica, siempre modulando la fuerza y cuidándose de utilizar el equipo adecuado para evitar cualquier accidente.

*Ilustraciones tomadas de Wiktenauer.

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