


NOMBRE: Triceratops horridus “TRIDENT KING” – REBOR (2022)
ESPECIE: Triceratops horridus
FAMILIA: Ceratopsidae
PERÍODO: Cretácico Tardío, hace aproximadamente entre 68 y 66 millones de años
PROCEDENCIA: Estados Unidos de América
LONGITUD ESTIMADA: 8 a 9 metros (1)
PESO ESTIMADO: 6 a 10 toneladas (2)
LONGITUD DE LA FIGURA: 27 centímetros
ALTURA DE LA FIGURA: 13.5 centímetros
ESCALA: 1:33 (Anunciado como 1:35, en esta escala representaría a un espécimen de mayor tamaño que el promedio).

Comparación entre Triceratops horridus y un humano (Don).


Algunos dinosaurios provenientes de las formaciones donde se encontraron los fósiles de Triceratops horridus son los siguientes:
–Formación Hell Creek (Montana, Dakota del Norte, Dakota del Sur y Wyoming – Estados Unidos de América): Ankylosaurus magniventris, Denversaurus schlessmani, Pachycepahlosaurus wyomingensis, Platytholus clemens, Sphaerotholus buchholtzae, Sphaerotholus triregnum, Leptoceratops gracilis, Anzu wyliei, Tatankaceratops sacrisonorum, Torosaurus latus, Triceratops prorsus, Edmontosaurus annectens, Thescelosaurus neglectus, Thescelosaurus garbanii, Tyrannosaurus rex, Ornithomimus minutus, Trierarchuncus prairiensis, Struthiomimus sedens, Ornithomimus velox, Eoneophron infernalis, Acheroraptor temertyorum, Avisaurus archibaldi, Brodavis baileyi, Dakotaraptor steini, Paronychodon caperatus, Pectinodon bakkeri y Potamornis skutchi.
–Formación Lance (Wyoming – Estados Unidos de América): Agathaumas sylvestris, Paronychodon caperatus, Pectinodon bakkeri, Struthiomimus sedens, Tyrannosaurus rex, Ankylosaurus magniventris, Denversaurus schlessmani, Pachycepahlosaurus wyomingensis, Torosaurus latus, Leptoceratops gracilis, Edmontosaurus annectens y Thescelosaurus neglectus.
-Formación Laramie (Colorado, Estados Unidos de América): Edmontosaurus annectens, Torosaurus latus, Tyrannosaurus rex.


DATOS ADICIONALES:
-Triceratops horridus se traduce como “cara de tres cuernos rugosa”.
-Como varias otras figuras de ceratópsidos, Trident King presenta carrillos, aunque la evidencia actual apunta a que esta clase de dinosaurios carecían de ellos. Por un largo tiempo se creía que los dinosaurios herbívoros poseían músculos bucinadores en la boca, los cuales, unidos por piel y tejido fibroso, forman los carrillos. En los mamíferos, seres humanos incluidos, los carrillos tienen la función de evitar que la comida se salga por los costados de la boca cuando masticamos, pero pese a que es una característica evolutiva en los humanos, se propuso la idea de que los dinosaurios, y especialmente los dinosaurios herbívoros ornistisquios como los ceratópsidos o los hadrosáuridos, probablemente también presentaban carrillos formados por un complejo músculo aductor en la mandíbula. Esta idea se mantuvo en boga por mucho tiempo desde que fue propuesta por Richard Swann Lull en 1903 (3). Sin embargo, de acuerdo a un estudio en 2018 (4), el músculo aductor de la mandíbula de los dinosaurios ornistisquios presentaba una posición distinta que elimina la presencia de carrillos, reemplazándolos por el músculo pseudomasetero, el cual sí está presente en aves y reptiles, y es el que impide que la comida se caiga de sus bocas (5). Esto significa que la apertura oral de los ornistisquios luzca más amplia en las representaciones más actualizadas. Pese a que la figura de Trident King de REBOR puede lucir un tanto desactualizada debido a la presencia de carrillos, sigue siendo una interpretación impresionante de Triceratops horridus.


–Triceratops horridus es uno de los ceratópsidos más grandes, rivalizando únicamente con las especies del género Torosaurus.
–Triceratops horridus posee tres cuernos en el cráneo; los dos más largos que se encuentran por encima de sus ojos se denominan cuernos subraorbitales (8), y el cuerno corto que tiene sobre la nariz es denominado epinasal (9).
-A diferencia de otros ceratópsidos, el collar óseo de Triceratops no está completamente ahuecado (10).
-Los cuernos y el collar óseo de Triceratops horridus podrían haberle servido no solo para defenderse (11), sino también para cortejar a una pareja (12) o intimidar a posibles rivales de la misma especie (13).
-Pese a que se tiene evidencia de que varias especies de ceratópsidos vivían en manada, es probable que Triceratops horridus no lo hiciera. Los fósiles encontrados son de individuos aislados, por lo que es posible que estos dinosaurios vivieran de forma solitaria la mayor parte del tiempo (14).
REFERENCIAS
(1) Stein, Walter W. (2019). “TAKING COUNT: A Census of Dinosaur Fossils Recovered From the Hell Creek and Lance Formations (Maastrichtian)” (PDF). The Journal of Paleontological Sciences. 8: 1–42.
(2) Holtz, Thomas R. Jr. (2012). Dinosaurs: The Most Complete, Up-to-Date Encyclopedia for Dinosaur Lovers of All Ages (PDF). Winter 2011 Appendix
(3) Lull, R. S., & Brown, B. (1903). Skull of Triceratops serratus. Bulletin of the American Museum of Natural History. 19(30): 685-695.
(4) Nabavizadeh, A. (2018c). New Reconstruction of Cranial Musculature in Ornithischian Dinosaurs: Implications for Feeding Mechanisms and Buccal Anatomy. The Anatomical Record, 303(2), 347-362. https://doi.org/10.1002/ar.23988
(7) Sin cachetes por favor. (s. f.). https://palaeos-blog.blogspot.com/2018/10/sin-cachetes-por-favor.html#google_vignette
(8) Scannella, John B.; Fowler, Denver W.; Goodwin, Mark B.; Horner, John R. (July 15, 2014). “Evolutionary trends in Triceratops from the Hell Creek Formation, Montana”. Proceedings of the National Academy of Sciences. 111 (28): 10245–10250. Bibcode:2014PNAS..11110245S. doi:10.1073/pnas.1313334111. ISSN 0027-8424. PMC 4104892. PMID 24982159.
(9) Dodson, P.; Forster, C. A.; Sampson, S. D. (2004). “Ceratopsidae”. In Weishampel, D. B.; Dodson, P.; Osmólska, H. (eds.). The Dinosauria (second ed.). Berkeley: University of California Press. pp. 494–513. ISBN 978-0-520-24209-8.
(10) Longrich, N. R., & Field, D. J. (2012, febrero). Torosaurus Is Not Triceratops: Ontogeny in Chasmosaurine Ceratopsids as a Case Study in Dinosaur Taxonomy. https://journals.plos.org/plosone/. Recuperado 7 de enero de 2025, de https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0032623
(11) Happ, J. (2008). “An analysis of predator-prey behavior in a head-to-head encounter between Tyrannosaurus rex and Triceratops”. In Larson, P.; Carpenter, K. (eds.). Tyrannosaurus rex, the Tyrant King (Life of the Past). Bloomington: Indiana University Press. pp. 355–368. ISBN 978-0-253-35087-9.
(12) Dodson, P.; Forster, C. A.; Sampson, S. D. (2004). “Ceratopsidae”. In Weishampel, D. B.; Dodson, P.; Osmólska, H. (eds.). The Dinosauria (second ed.). Berkeley: University of California Press. pp. 494–513. ISBN 978-0-520-24209-8.
(13) D’Anastasio, Ruggero; Cilli, Jacopo; Bacchia, Flavio; Fanti, Federico; Gobbo, Giacomo; Capasso, Luigi (April 7, 2022). “Histological and chemical diagnosis of a combat lesion in Triceratops”. Scientific Reports. 12 (1): 3941. Bibcode:2022NatSR..12.3941D. doi:10.1038/s41598-022-08033-2. ISSN 2045-2322. PMC 8990019. PMID 35393445.
(14) Triceratops | Natural History Museum. (s. f.). https://www.nhm.ac.uk/discover/dino-directory/triceratops.html

supreme! Wildfires Ravage Large Areas in North America 2025 sublime
LikeLike