El Oficio de la Esgrima en el Nuevo Mundo: Ejemplos de Continuidad y Herencia Cultural, por Carlos Chávez

No es mucho lo que sabemos sobre el uso de la esgrima en el Nuevo Mundo tras la conquista española; la evidencia escrita y artística nos dicen que existieron numerosos conflictos a lo largo del territorio conquistado en los que sin duda alguna se emplearon armas blancas, más no contamos con demasiados estudios que traten sobre el papel que desempeñó la esgrima en la región durante este largo período, o hasta qué punto llegó a formar parte de los usos y costumbres de la época. Parte del valor de la esgrima histórica yace en la investigación del contexto histórico en el que proliferó esta arte, lo que permite alcanzar una mayor comprensión sobre las tradiciones, principios y formas en las que se usaron las diversas armas blancas por las que el practicante contemporáneo siente interés; siendo así, es menester que el esgrimista moderno nutra su entendimiento del arte con los conocimientos que el pasado le puede ofrecer.

Por fortuna, si bien nuestro conocimiento actual sobre el desarrollo de la esgrima en el periodo histórico en el que esta fue empleada en Latinoamérica puede ser limitado, sí contamos con diversas fuentes de las que podemos disponer para realizar estudios que nos permitan ampliar y consolidar nuestros conocimientos sobre el arte, y eso es precisamente lo que Carlos Chávez (México) nos demostró en su presentación en línea sobre la esgrima en el Nuevo Mundo el pasado mes de noviembre del 2020, quien generosamente me ha permitido elaborar un pequeño resumen de su charla para compartirla con la comunidad (podrán encontrar enlaces a su charla original y a su presentación al final del artículo).  

Teniendo esto en mente, el propósito de cada uno de los siguientes apartados es ofrecer algunos ejemplos sobre los actores y agentes que formaron parte del desarrollo de la esgrima en el Nuevo Mundo.

Imagen 1: Mapa de los territorios conquistados por el Imperio Español

I. ESGRIMIDORES, SOLDADOS Y MERCADERES

Una de las fuentes documentales que han resultado bastante útiles para hallar evidencia sobre el uso de armas blancas en el Nuevo Mundo son las Reales Cédulas, órdenes expedidas por el rey de España entre los siglos XV y XIX que tenían por objeto resolver diversos conflictos de orden jurídico u que fueron utilizadas principalmente en las regiones que los españoles habían conquistado en América y Filipinas. Durante este período, si una persona deseaba transportar armas desde el territorio español hasta las colonias, sean estas armas blancas o armas de fuego, era imperativo contar con el permiso del rey de España, tal como rezan las Leyes de los Reynos de las Indias, de las Armas, Pólvora y Municiones (1566-1568): “Que no se lleven armas á las Indias sin licencia del Rey, pena de perderlas”1; de incurrir en tales faltas, las armas eran confiscadas al momento de desembarcar.

A continuación, tenemos un pequeño listado de ejemplos hallados en las Reales Cédulas2 en las que esgrimidores, soldados y mercaderes solicitan la licencia del rey para llevar sus armas al Nuevo Mundo:

La importancia de estas fuentes radica en que son precisamente los esgrimidores, soldados y mercaderes los que llevan a la práctica real el ejercicio de las armas. Como podemos ver, algunas de las reales cédulas dan fe de envíos de magnitud considerable con el posible propósito de equipar a destacamentos o de ofrecer estas armas en un mercado que ciertamente las demandaba, así como también solicitudes de índole más personal en los que queda patente la existencia de una necesidad de recurrir a la esgrima para la defensa propia de un individuo o de sus posesiones.

Por otra parte, los extractos de las Reales Cédulas aquí mostrados también nos proporcionan algunos otros datos adicionales de gran interés. Dos de ellos mencionan las dimensiones que debe tener una espada, por lo que es posible presuponer que existía un tamaño reglamentario para las espadas que podían ser portadas en los territorios conquistados. En la Real Cédula de 1582 se hace mención al envío de un montante a la ciudad de Veragua (actual Panamá), espada distintiva de un maestro de armas en la tradición española durante el período en cuestión, y aunque no podamos afirmar que este Bernardino de Oviedo haya sido, en efecto, un maestro de armas, resulta difícil imaginar que tanto esta y el resto de armas mencionadas en la Real Cédula hayan sido enviadas solo para ser exhibidas. Finalmente, vemos también que el derecho a portar espada no era exclusivo para los españoles de nacimiento en las colonias (recordemos que en esta época existía un sistema de castas), sino que era posible que otros miembros de la sociedad, como el mestizo Juan de Maheda y el mulato libre Lorenzo Estevan, opten por solicitar licencia para portarlas, quizá en algunos casos para demostrar su status en la comunidad, pero más probablemente para hacer uso efectivo de estas armas.

Asimismo, existe un recuento de relevancia a la esgrima sobre ciertos sucesos ocurridos en la ciudad de Potosí (actual Bolivia) hacia principios del siglo XVII titulado “Castellanos y Vazcongados. Tratado breve de una disputa y diferencia que hubo entre dos amigos, el uno castellano de Búrgos, y el otro vascongado, en la villa de Potosí, reino del Perú”, el cual dice lo siguiente:

“…había en Potosí cuatro casas de esgrima donde aprendían los hombres á matarse… Raro era el día que no presenciaba el vecindario de Potosí encuentros sangrientos entre los discípulos de las diferentes escuelas; y contendiendo sobre la que merecía preferencia y seguía mejor sistema de enseñanza”.4 

Esta fuente es de especial interés por el hecho de mencionar un número considerable de casas de esgrima, información corroborada en algunos otros escritos de la época, tal y como veremos en los siguientes extractos:

“En la ciudad había garitos, pulperías, prostíbulos, academias de danzas y de esgrima… Una de ellas, dirigida por el mismo [Antonio] Geldres… y la que tenía por maestro a Sancho de la Barrieta…”5

“De las cuatro academias de esgrima que había en la Villa Imperial en 1621, dos eran de extranjeros: de un italiano y de un irlandés.”6

Durante la colonia, Potosí era una región minera que atraía a toda clase de gente que buscaba hacerse con algo de oro fácil, convirtiéndola en una localidad cosmopolita de gran actividad, y el hecho de contar con cuatro casas de esgrima da cuentas sobre ello, más aún si consideramos que dos de ellas eran administradas por extranjeros. De acuerdo a las fuentes, aparentemente estas casas de esgrima eran vistas como lugares a las que acudían gentes de mal vivir, pues su reputación se equiparaba a la de los garitos (casas de juegos), pulperías (tabernas) y prostíbulos; el hecho que existieran cuatro de estas, no obstante, implica que existía una necesidad de aprender el arte de las armas, sea para defenderse a uno mismo o a sus mercancías. Más aún, dicho documento menciona que había una feroz enemistad entre los miembros de estas casas de esgrima, lo que eventualmente desencadenó un sangriento conflicto en el que se vieron envueltos un gran número de los habitantes de la villa de Potosí. Sumado a esto, vemos que incluso en los territorios españoles de ultramar persistían las diferencias de opinión con respecto a los maestros de esgrima, lo que podría evidenciar una posible continuidad de la continuidad de las tradiciones de esgrima en la España peninsular.

II. LOS TRATADISTAS

Imagen 2: Portada de “Ilustracion de la destreza indiana” de Francisco Santos de la Paz. Lima, 1712.

Entre los autores que escribieron tratados de esgrima, hubo algunos que vivieron por algún tiempo en el Nuevo Mundo desempeñando funciones oficiales por parte de la corona española, así como otros que sabemos que nacieron y redactaron sus obras en el nuevo continente. He aquí algunos de ellos:

Como podemos ver, hubo maestros de gran talla, como Jerónimo Sánchez de Carranza y Francisco Lorenz de Rada, que no solamente vivieron en la América colonial, sino que también llegaron a publicar sus tratados de esgrima en el nuevo continente. A su vez, esto refuerza la idea de que en el Nuevo Mundo efectivamente existía un público que demandaba esta clase de conocimientos de esgrima.

III. LOS MAESTROS MAYORES

Imagen 3: Título oficial de un maestro de esgrima

En el reino de Castilla, en España, el título de Maestro Mayor (Maestro Mayor de las Armas y Esgrima, específicamente, pues existían Maestros Mayores para otros oficios) designaba al evaluador y supervisor oficial de los maestros de esgrima, y solamente los individuos evaluados por un Maestro Mayor recibían el título de maestro de esgrima, el cual era indispensable para poder enseñar este arte, y que queda constatado por primera vez en una Real Cédula de 1478, la cual es expedida en Zaragoza a Gómez Dorado designándolo como el primer Maestro Mayor del que tenemos conocimiento. La necesidad de regular el oficio de maestro de esgrima en las Américas hizo que eventualmente este cargo apareciera también en el nuevo continente, aunque en un principio aparentemente se enviaba a un representante o teniente del Maestro Mayor para cumplir estas funciones.

Veamos lo que nos dicen los siguientes extractos sobre los Maestros Mayores tanto en España como en América:

Ahora veamos algunos de los atributos de un Maestro Mayor de las Armas según los documentos de la época:

• Se alcanzaba el título de maestro, siendo examinado por el maestro mayor.

• Se obtenía el rango de teniente de maestro mayor del actual maestro mayor, ayudándole a desempeñar una de sus funciones.9

• “…se fundaban en la premisa principal de guardar y fiscalizar la profesión, dándole el poder y la facultad para examinar al resto de maestros, prebostes y bachilleres, y por ende tener el control de la enseñanza de la esgrima”10

• A comienzos del XVI un “maestro de todas las armas” era ducho en “espada de dos manos, espada y broquel chico, espada y broquel grande, espada y rodela, espada sola y puñal, bastón y hacha.11

• Desde la creación de la figura del maestro…mayor… los juegos de esgrima en palestra pública formaban parte de las atribuciones a su cargo, tal y como aparece en ordenanzas del título…“que alguno, o algunos no sean osados poner en la Plaza los dichos Juegos, sino vos, o en vuestra ausencia, o de vuestro substituto, so pena de seiscientos maravedís, en la manera susodicha.”12

• “A saber, la prohibición de ejercer el oficio sin estar examinado; los que sí lo están, que sólo enseñen la esgrima de las armas de las que llegaron a examinarse.”13

• Avisaban de que si un maestro cobraba por unos servicios de enseñanza que después no prestaba, debía devolver lo recibido y además sería expulsado del oficio, sin poderlo ejercer nunca más.14

• “Para autorizarle a enseñar a otros se le exigió que jurase los votos del oficio en términos similares a los del resto de cartas de examen estudiadas, como prestar ante una señal de la cruz formada por dos espadas el juramento de defender la fe católica y proteger a viudas y huérfanos, punto este último que es una novedad, pero que será frecuente en otras cartas de examen posteriores.”15

IV. LOS MAESTROS EXAMINADOS

Constancia de Pago del maestro de esgrima Juan Lozano por tener escuela de esgrima en México. AGN, Instituciones Coloniales, Expediente 018 (Media Anata Caja 3974), Fechas 1780 –
1781.

Finalmente llegamos al punto que quizá sea de mayor interés, el de los maestros de esgrima, con quienes probablemente la mayoría de practicantes del arte nos podemos identificar más, pues fueron estas las personas que se instruían en la materia con el fin de impartir sus conocimientos a sus alumnos, viviendo de primera mano ese ambiente de “sala de armas” que muchos soñamos recrear en nuestras escuelas y grupos modernos. Veamos, pues, lo que los textos de la época nos dicen sobre los maestros que ejercieron y desarrollaron el arte de la esgrima en el nuevo mundo:

En conclusión, los extractos textuales aquí citados nos muestran que sí existe evidencia documental sobre cierta continuidad en las prácticas gremiales de esgrima y sus instituciones en el Nuevo Mundo en la cual participaron no solamente los grandes maestros de esgrima y tratadistas que muchos conocemos, sino también tiradores y esgrimistas provenientes de distintos estratos sociales. Todos ellos forman parte del legado histórico y cultural de los practicantes contemporáneos de esgrima aquí en Latinoamérica, siendo este un hecho que debe instarnos a rescatar esta historia y añadirla a la práctica moderna y a nuestra propia identidad como esgrimistas.

Enlace a la charla completa de Carlos Chávez.

Enlace a la presentación original de Carlos Chávez.

Referencias:

1Leyes de los Reynos de las Indias, de las Armas, Pólvora y Municiones, Madrid 1566-1568 http://pares.mcu.es/ParesBusquedas20/catalogo/find?idAut=101886&archivo=10&tipoAsocAut=1&nomAut=Espadas

2 Archivo General de Indias, Madrid, varios.  http://pares.mcu.es/ParesBusquedas20/catalogo/find?idAut=101886&archivo=10&tipoAsocAut=1&nomAut=Espadas

3FRIEDE, J. Fuentes Documentales para la Historia del Nuevo Reino de Granada, 8 Tomos, Biblioteca Banco Popular, Bogotá 1975, pp.339-341.

4ZARAGOZA.,J., Castellanos y Vascongados, Imprenta de Víctor Saiz, Madrid, 1876, pp. 103-113

5SANTAMARIA, Daniel J. “Potosí Entre La Plata y El Estaño.” Revista Geográfica, no. 79, 1973, pp. 71–115. JSTOR, http://www.jstor.org/stable/41888508. Accessed 28 Oct. 2020.

6VARELA, C., La Villa Imperial de Potosí. La Babilonia Americana, La ciudad americana: mitos, espacios y control social, Ed. Doce Calles, Sevilla, 2010, pp 134-148.

7AHPSE, protocolos, Leg. 15994, 1555-08-07, Sevilla, ff. 778r-779r registro 33

82 https://www.hroarr.com/wp-content/uploads/downloads/2013/04/MHD12013.pdf

[Fecha de consulta: 29-10-2020]

9NIEVAS MUÑOZ, D., “La Esgrima y el Mundo de la Espada en la España Moderna”, Tesis de Master Universitario, U. de Granada, 2012, Recurso de Internet.

10GUILMAIN, ALONSO J., “La espada es el fundamento de todos los escudos”. La Esgrima hispalense en el Quinientos, In Medio Orbe (II), 2017 ISBN: 978-84-9959-279-4

11NIEVAS MUÑOZ, D., “La Esgrima y el Mundo de la Espada en la España Moderna”, Tesis de Master Universitario, U. de Granada, 2012, pp.78, Recurso de Internet.

12GUILMAIN, ALONSO J., “La espada es el fundamento de todos los escudos”, pp.133 y 135.

13GUILMAIN, ALONSO J., “La espada es el fundamento de todos los escudos”, pp.138.

14MOYA MONTES, P. “LA ESGRIMA VULGAR EN LOS SIGLOS XV Y XVI.” Tesis de grado de Historia, U. de Cantabria, 2017, Recurso de Internet.

15MOYA MONTES, P. “LA ESGRIMA VULGAR EN LOS SIGLOS XV Y XVI.”

Tesis de grado de Historia, U. de Cantabria, 2017, Recurso de Internet.

16Nievas Muñoz, D., La Esgrima y el Mundo de la Espada en la España Moderna”, Tesis de Master Universitario, U. de Granada, 2012, Recurso de Internet.

17Medina, Jose Toribio; Historia del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en México, p.247, Ed. Fuente Cultural, 2da Ed. México, 1952.

18,19,20Archivo General de la Nación (México), Instituciones Coloniales.

Imágenes:

Imagen 1: A. (2016, 21 marzo). Mapa del Imperio Español [Gráfico]. https://commons.wikimedia.org/wiki/Main_Page. https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Spanish_Empire2.png

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