Heridas del Rey Ricardo III – Traducción libre del artículo de Stephanie Pappas, por Daniel Cristi Santander

¡Saludos a todos! El día de hoy deseo compartir con ustedes un artículo muy interesante sobre las heridas de combate del Rey Ricardo III de Stephanie Pappas, cuya traducción libre al español fue elaborada por Daniel Cristi Santander, instructor de Esgrima Histórica Valdivia (Chile), a quien nuevamente he de agradecer por esta colaboración con mi blog.

LOS ÚLTIMOS MOMENTOS DEL REY RICARDO III FUERON RÁPIDOS Y BRUTALES1

Traducción libre por Daniel Cristi2

Una fotografía de la quijada y la cara de Ricardo III muestran heridas penetrantes en el maxilar, o quijada superior.

Los últimos momentos de Ricardo III fueron probablemente rápidos pero escalofriantes, de acuerdo a un nuevo estudio de las heridas de muerte del último Rey de Inglaterra que pereció en batalla.

El último Rey de la dinastía Plantagenet enfrentó su muerte en la Batalla del campo de Bosworth el 22 de Agosto de 1485, sólo dos años después de ascender al trono. La batalla fue el encuentro decisivo en la larga Guerra de las Rosas, y terminó con el establecimiento de Henry Tudor como el nuevo monarca inglés.

Pero los últimos momentos de Ricardo III habían sido sólo material de leyendas, ya que el cuerpo del Rey estuvo perdido hasta Septiembre de 2012, cuando unos arqueólogos lo excavaron bajo un lote de estacionamiento en Leicester, Inglaterra. Ahora, una examinación postmortem muy atrasada nos revela que, de la casi docena de heridas en el cuerpo de Ricardo, solo dos son candidatas para el golpe fatal. Ambas fueron realizadas en la nuca.

Cicatrices de batalla

El análisis inicial del esqueleto de Ricardo III destacó la escoliosis del Rey y cicatrices de batalla, incluyendo al menos 8 heridas en el cráneo. En el nuevo postmortem, detallado hoy (16 de Septiembre, 2014) en la revista médica The Lancet, los científicos dieron una mirada más profunda, registrando 11 heridas en el esqueleto de Ricardo ocurridas al momento de su muerte, incluyendo 9 heridas en el cráneo.

Un estudio del esqueleto del Rey medieval reveló heridaS traumáticas recibidas al momento de la muerte.

Tres de las heridas en el cráneo fueron “heridas rasantes” en la coronilla, dijo la investigadora Sarah Hainsworth, profesora de materiales e ingeniería forense de la Universidad de Leicester. Estas heridas superficiales y evidentes debieron haber rebanado el cuero cabelludo y rasurado el hueso del cráneo. Debieron sangrar profusamente, pero no hubieran sido fatales, a menos que quedaran sin tratar. Más notablemente, patrones de estrías en las heridas revelan que una misma arma probablemente creó estas heridas, contó Hainsworth a Live Science. [Mira las imágenes de las heridas de batalla del Rey Ricardo III (EN INGLÉS)]

“Si tomas un bloque de queso de tu cocina y usas un cuchillo serrado para cortarlo, verás esas marcas que son características de la hoja” dijo. Esas marcas son muy similares en las tres heridas del cráneo.

Pero Ricardo III fue muy probablemente abatido por más de un solo hombre –y más de una sola arma. Posiblemente un cuchillo o daga dejó una herida linear de 10 milímetros de largo en su mandíbula inferior derecha; también había una herida penetrante de daga en su mejilla derecha. Una herida con forma de ojo de cerradura en la coronilla fue seguramente causada por una daga rondel, una hoja con forma de aguja a menudo usada en la Edad Media tardía. Esa herida debió causar sangrado tanto interno como externo, pero podría no haber sido inmediatamente fatal.

Los golpes mortales probablemente vinieron de una espada, un corquete o una alabarda, siendo estas últimas armas afiladas sobre astas, a menudo usadas en el campo de batalla. En la base del cráneo, los investigadores encontraron dos heridas, una de 60 por 55 mm, y una de 32 por 17 mm. Esta herida estaba alineada con otra, de alrededor de 105 mm, en la pared interna del cráneo, también alineada con daño a las vértebras superiores. En otras palabras, pareciera que la hoja entró por la cabeza y atravesó del cerebro hasta impactar en el lado opuesto del cráneo.

El postmortem también reveló dos heridas en el cuerpo de Ricardo III. Una probablemente fue un impacto desde atrás con una daga de buen filo, dañando la décima costilla derecha. Otra herida, un arañazo de 30 mm en la pelvis, realizado a través del glúteo derecho, tuvo el potencial de ser fatal. Pero esta herida fue muy probablemente realizada después de la muerte, afirma Hainsworth, debido a que Ricardo III estaba usando armadura en el campo de batalla.

Interpretar trauma en un esqueleto de 500 años es difícil, ya que el tejido orgánico no se encuentra presente, declara Heather Bonney, una investigadora de restos humanos en el Museo de Historia Natural de Londres, quien no estuvo involucrada en la investigación. Sin embargo, dijo Bonney, los hallazgos entregan un “recuento convincente” de la muerte de Ricardo III.

Esta reconstrucción computarizada muestra cómo una hoja podría haber entrado por el glúteo derecho de Ricardo III, arañando la pelvis en su ingreso.

Últimos momentos

Cualquiera de las heridas penetrantes en la cabeza podría haber sido fatal muy rápidamente, estableció Hainsworth. Los hallazgos se mezclan con registros cuasi -contemporáneos de la batalla, los cuales afirman que el caballo de Ricardo III terminó atascado en el barro, forzándole a desmontar. Terminó removiendo o perdiendo su casco, quedando con su cabeza y su rostro vulnerables.

“Estuvo rodeado, probablemente por un gran número de gente con armas medievales”, dice Hainsworth. “Él era un guerrero, un caballero, un combatiente entrenado, pero debió haber visto a otras personas morir en el campo de batalla, por lo que podría haber estado muy consciente de lo que estaba esperándole.”

Los investigadores no pueden esclarecer el orden en que las heridas fueron hechas, pero los registros históricos sostienen que Ricardo estaba de rodillas con su cabeza inclinada hacia adelante cuando las heridas fatales fueron realizadas –una narración consistente con las heridas grandes en la base de la cabeza. La cara de Ricardo fue menos mutilada que la mayoría de las bajas de la época, dice Hainsworth. La opción de evitar el rostro fue probablemente deliberada, afirmó, ya que así los victoriosos podrían dejar fuera de dudas que era el verdadero Ricardo a quien habían asesinado.

Después de su muerte, el cuerpo de Ricardo III fue despojado de su armadura y colgado de un caballo para llevarlo a Leicester para exhibición pública. Hainsworth dice que las heridas en la espalda y el trasero fueron realizadas probablemente como una última humillación al rey derrotado.

“Probablemente todo debió haber sido bastante rápido”, dijo Hainsworth sobre la muerte de Ricardo III, “pero, por lo que puedo imaginar, no por eso fue menos escalofriante.”

1Artículo original: Pappas, Stephanie, 2014, King Richard III’s Final Moments Were Quick & Brutal, LiveScience
(link: https://www.livescience.com/47869-richard-iii-final-moments-postmortem.html)

2Instructor y responsable a cargo de “Esgrima Histórica Valdivia”

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