El primer dragón de China

En China, los dragones generalmente han sido considerados como símbolos benignos asociados con la lluvia, con fuentes de agua como ríos y lagos, y con el poder. Tradicionalmente, los dragones chinos son representados como seres que poseen las características físicas de varias criaturas. Tienen el cuerpo de la serpiente, las patas del tigre, las osamentas de un ciervo, las escamas de una carpa, una verdadera amalgama de seres vivos propios de la región. Quizá por este motivo, el escolar chino Wen Yiduo alguna vez propuso que la combinación de todos estos seres representaba la asimilación política de diversas tribus que poseían un animal particular como tótem (1), siendo el dragón la encarnación figurativa de esta alianza. Sin embargo, las representaciones de dragones datan de un período muy anterior a cualquier fase en la que se pudiera evidenciar una unión política tan significativa entre las comunidades chinas, sin mencionar que estos primeros dragones todavía no poseían los rasgos de tantos animales.

Entonces, ¿cómo fue que los dragones aparecieron por primera vez en China? Pues bien, a pesar de que no existe ninguna evidencia concluyente de cómo o por qué estas criaturas fantásticas fueron concebidas en la psique de los antiguos habitantes de esta región, los arqueólogos han desenterrado algunas pistas que podrían ayudarnos a encontrar los orígenes del dragón Chino.

La imagen del dragón como fenómeno ideológico emergió durante la primera fase de la Edad de Jade china alrededor de 3500-2300 a. C. durante el periodo cultural de Hongshan. Los asentamientos de la cultura Hongshan ocuparon un área que se extendía desde el río Liao al interior del sureste de Mongolia hasta ciertas provincias Chinas, específicamente el noreste de Hebei, Liaoning, y la zona del sur y del oeste de Jilin. En los años 1970, las excavaciones en el sitio arqueológico de Hongshanhou en la la provincia de Liaoning permitieron la recuperación de un número importante de esculturas de jade (nefrita), y una de ellas era el “cerdo-dragón” (Figura A), como fue denominado por los arqueólogos (2). El nombre se deriva del aspecto de su cabeza, la cual es similar a la de un cerdo o un jabalí, y su cuerpo enroscado recuerda al de un dragón con la forma de una serpiente. Este cerdo-dragón tiene un par de orejas en la cabeza, ojos circulares grandes sobre unos orificios para la nariz con la forma de un par de gotas de agua, y fauces que presentan colmillos superiores e inferiores opuestos; asimismo, cuenta con un agujero en el centro para que así pueda ser usado como una especie de collar, su cola y cabeza permanecen conectados por una delgadísima división de jade, y parece estar enroscado en posición fetal (3).

jade coiled dragon Hongshan 037_010

Figura A — dragón de jade de la Cultura Hongshan, (c. 4700-2920 a. C.) hallado en una tumba en Niuheliang, Jianping, Provincia de Liaoning, Instituto de Arqueología Provincial de Liaoning, Shenyang.

Los rasgos básicos de esta pieza reaparecen en los dragones de jade con forma de “C” pertenecientes a la cultura Xiajiadian Baja (2600 – 1600 a. C.), como lo demuestra el dragón de jade de Sanxingtala (Figura B). Este dragón también posee un cuerpo enroscado, pero tiene ojos largos en forma de lágrimas, su boca está cerrada y carece de colmillos, y su cabeza ya no está unida al cuerpo. Asimismo, las orejas han sido reemplazadas por una extensión semejante a una cresta o a una pluma desde la parte posterior del cuello. No obstante, la aparente posición fetal de este dragón persiste no sólo en esta pieza, sino también en otras propias de tiempos posteriores al período Longshan (3000-2000 a. C.), el cual eventualmente se vuelve un motivo recurrente en las figuras de jade y la cerámica (Figuras C y D).

First dragon of China

Figura B — Dragón de jade en forma de “C” (2200-1600 a. C.), cultura Xiajiadian Baja, excavada en Sanxingtala, Ongniud Banner, Mongolia Interior, Museo Nacional Autónomo de China, Beijing.

Jade Dragon FIG C

Figura C — Dragón de jade enrollado del período Longshan (2800-2000 a. C.), Lingjiatan, Anhui [tomado de Childs-Johnson (2017), Jade Dragons and Dragon Origins]

Basin Dragon FIG D

Figura D — Vasija pintada de rojo y negro con el motivo del dragón enrollado del período Longshan (2300-2000 a. C.), Taosí [tomado de Childs-Johnson (2017), Jade Dragons and Dragon Origins]

Es igualmente importante señalar que el carácter para qiu 虯 (dragón), en algunas inscripciones de hueso usadas como oráculos propios del período Shang tardío (1600 – 1046 a. C.) tiene la forma peculiar del cerdo-dragón y de sus subsecuentes variantes, lo que significa que para entonces el dragón finalmente se había incorporado en la mentalidad de las personas como entidad ideológica (4). Ahora bien, esto no nos dice mucho sobre la naturaleza mítica y el simbolismo detrás de los primeros dragones chinos, pero si examinamos más de cerca al primer jade del cerdo-dragón y a los lugares donde ésta y otras piezas similares fueron encontradas podría ser útil.

Qiu dragon logograph

Figura E — Inscripciones en hueso para qiu 虯, “dragón” [tomado de Childs-Johnson (2017), Jade Dragons and Dragon Origins]

Los dragones de jade eran comúnmente hallados en tumbas importantes de la élite masculina a la altura del pecho de los individuos allí enterrados, así que es bastante probable que los jefes de las tribus de Hongshan los usaran para mostrarlos al resto de miembros del grupo como un distintivo místico de poder (5), aunque vale mencionar que el cerdo-dragón no era el único símbolo heráldico que estos usaban, pues también se encontraron otros símbolos y animales de jade en estas tumbas que servían para este propósito. Por otro lado, se sabe que algunas piezas con el motivo del cerdo-dragón fueron halladas en recintos ceremoniales de otra índole, tales como el “Templo de la Diosa” Niu I en el complejo arqueológico de Niuhielang en la provincia de Liaoning, al noroeste de China. En la cámara principal de este lugar se hallaron obras de cerámica a gran escala con el diseño del cerdo-dragón y altorrelieves con el mismo motivo junto con fragmentos de figurillas femeninas que representaban a mujeres sentadas o que tenían las piernas cruzadas (6). De forma similar, en el complejo arqueológico de Dongshanzui en los condados de Kezuo y Lingyuan, los arqueólogos encontraron piezas de jade con la forma de dragones de dos cabezas cerca de una plataforma circular en la que yacían obras de cerámica de torsos de mujeres gestantes (7). Por lo tanto, es posible que el dragón haya sido de alguna forma asociado con la fertilidad o con deidades de la fertilidad.

Bajo la luz de estos hallazgos, podemos analizar el significado simbólico del cerdo-dragón. En primer lugar, debemos tener presente que esta criatura era considerada un símbolo heráldico de poder entre las antiguas comunidades de la cultura Hongshan, así que no debería resultar muy extraño que este atributo se haya perpetuado en la imagen del dragón hasta el punto de ser tradicionalmente asociado con la monarquía china —emperadores como Qin Shi Huang (Figura F) o Zhu Di solían ser retratados vistiendo túnicas con el motivo del dragón, y la bandera imperial de China exhibía un dragón azur en un campo amarillo, una concepción que perdura hasta nuestros días.

Qin Shi Huang

Figura F — Qin Shi Huang, el primer emperador de China, c. 1850 [tomado de Yuan, Zhongyi. China’s terracotta army and the First Emperor’s mausoleum: the art and culture of Qin Shihuang’s underground palace. Paramus, New Jersey (p.140)]

El vínculo entre el cerdo dragón y la fertilidad es el segundo aspecto que debemos analizar. Los restos de cerdos y jabalías salvajes hallados en las fosas neolíticas tardías de China son mucho más comunes que los de cualquier otro animal, por lo que se cree que estas criaturas podrían haber sido asociadas con las necesidades agrícolas y la subsistencia de estos antiguos asentamientos (8); más aún, en el arte y textos clásicos del período Han existen referencias que relacionan al cerdo con el trueno y la lluvia (9), siendo esta última un elemento muy importante para la cosecha y el ganado. En consecuencia, si combinamos el simbolismo del jabalí con el de la serpiente, una criatura que era asociada con las deidades de los ríos (10) y con el agua en el sistema filosófico Wu Xing, obtenemos los atributos míticos y físicos del cerdo dragón, y quizá también de todas las demás representaciones de dragones. La posición fetal en forma de “C”, que bien podría insinuar una especie de embrión, también sugiere una posible relación adicional con la fertilidad (ya hemos señalado que se han encontrado piezas de jade de dragones y fragmentos de figurillas femeninas en ciertos templos de la cultura Hongshan), pero tal supuesto solo está basado en una observación superficial dado que no hay forma de demostrar que este era el significado que los artistas de estas piezas querían mostrar. En cualquier caso, estos rasgos son congruentes con los del típico dragón chino y con sus atributos sobrenaturales, particularmente con su poder sobre el agua, los tifones y la lluvia.

Es interesante notar que, a pesar de sus características únicas, el cerdo-dragón también compartía ciertas similitudes con sus contrapartes de la antigua Mesopotamia: ambos eran asociados con el agua, la fertilidad y el poder, ambos encarnaban parte del simbolismo mítico de la serpiente, y ambos fueron representados en el arte en casi el mismo período de tiempo (3500-2000 a. C.). Sin embargo, sería imposible determinar si esto es simplemente una coincidencia o un posible producto del intercambio cultural entre comerciantes y viajeros que recorrían largas rutas comerciales.

Como hemos visto, el primer aspecto del legendario long fue el del cerdo-dragón, el cual cargaría con la eminencia figurativa de su predecesor como un símbolo de soberanía y majestad. Por supuesto, es mucho lo que resta decir sobre la evolución de la imagen del dragón en estas regiones de Asia, pero prometo tratar más sobre el tema en el futuro.

Saludos.

 

 

Referencias:

(1) Cartwright, M. (2017, September 29). The Dragon in Ancient China. Ancient History Encyclopedia. Retrieved from https://www.ancient.eu/article/1125/

(2) Childs-Johnson, Elizabeth (1991) Jades of the Hongshan Culture: The Dragon and Fertility Cult Worship, in Arts Asiatiques, tome 46, 1991, p. 82.

(3) Childs-Johnson, Elizabeth (2017) Jade Dragons and Dragon Origins. Catalog: Mythical Beasts (The Power of the Dragon), 2017, pp. 9-10.

(4) Childs-Johnson, Elizabeth (2017) Jade Dragons and Dragon Origins. Catalog: Mythical Beasts (The Power of the Dragon), 2017, p. 10.

(5) Childs-Johnson, Elizabeth (2017) Jade Dragons and Dragon Origins. Catalog: Mythical Beasts (The Power of the Dragon), 2017, p. 10.

(6) Childs-Johnson, Elizabeth (1991) Jades of the Hongshan Culture: The Dragon and Fertility Cult Worship, in Arts Asiatiques, tome 46, 1991, pp. 89-90.

(7) Childs-Johnson, Elizabeth (1991) Jades of the Hongshan Culture: The Dragon and Fertility Cult Worship, in Arts Asiatiques, tome 46, 1991, p. 88.

(8) Shoudao, Sun (1984) Sangxintala Hongshan wenhua yulong kao, in Childs-Johnson, Elizabeth (1991) Jades of the Hongshan Culture: The Dragon and Fertility Cult Worship, p. 89.

(9) Childs-Johnson, Elizabeth (1991) Jades of the Hongshan Culture: The Dragon and Fertility Cult Worship, in Arts Asiatiques, tome 46, 1991, p. 93.

(10) Eberhard, Wolfram (2003 [1986 (German version 1983)]), A Dictionary of Chinese Symbols: Hidden Symbols in Chinese Life and Thought. London, New York: Routledge.

 

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